¡Llora sobre mi bragueta o mi camisa!sabes bien que no es
el infinito túnel que propones
de tu pupila a mi alma,
donde se me trepa el espanto.
el cementerio de tus lagrimas
que es la marina y frcuente almohada,
hoy es la tierna gruta en mi hombro.
sin embargo no te acerques,
débil y en lo oscuro
esperando que te abrace
mientas te devoro los labios
y tu me dices:¡por nada!
Didier Rdz. Armas

